Noche Tropical

junio 27, 2021


 

Las transpiradas sábanas eran testigo del lento pero inalterable paso de las horas. 

El incesante calor tropical no cesaba con la copiosa lluvia que golpea el techo de las oficinas en las que había conseguido entrar para descansar.

El sonido de las parsimoniosas aspas del ventilador y el tic-tac del viejo reloj de la United Fruit terminaban por teñir la escena de un pasado que aún era presente.

Afuera los mosquitos se agolpaban y desplegaban complejas tácticas para atravesar las ajadas mosquiteras.


Mientras, el cerebro de aquel hombre desamparado no dejaba de revolverse a sabiendas de que esa calma no duraría mucho. 

Fue así que atinó a levantarse del catre, despegar las sábanas de su espalda y tomar las pocas pertenencias que aún guardaba con él.


Se ciño su sombrero y se envolvió en un gran chubasquero hecho a la medida de su anterior dueño. Pero el hombre, a sabiendas de la finitud de la lluvia parisina para la que había sido diseñado, tuvo el convencimiento de que no sería de mucha utilidad ante la tromba de agua que caía en aquella noche. 


Fue así qué abrió la puerta, y mientras algunas gotas comenzaban a salpicarle las botas, se santiguó, le rezó a su dios y cruzó el umbral de la puerta con el convencimiento de que el viejo revolver que llevaba en el bolsillo sería suficiente para hacer estallar la revolución.

You Might Also Like

0 comments